PROMETO QUE LA VERDAD NO ME LA CALLO

viernes, 14 de noviembre de 2014

Damas de Blanco profanan misas religiosas en Villa Clara.

Por Samuel Alejandro.

En día recientes llega a mis manos una pequeña publicación religiosa en la que destacaba entre sus trabajos una reflexión en la que pude apreciar en su justa medida las razones por las que el pueblo cubano desaprueba a las organizaciones oportunistas que tratan de imponer su presencia en espacios sagrados para el pueblo que no tiene a más que repudiarlas por lo denigrante e irrespetuoso de su actuar.

Transcripción del trabajo de marras:
  
Damas de Blanco: ¿Siervas del señor, o profanadoras de templos?
Por Yolanda Jiménez Portuondo, devota de la iglesia Divina Pastora. Santa Clara. Villa Clara.
Noviembre de 2014.

Bochornoso suceso del que lamentablemente tuve la desdicha de ser testigo, el que ocurriese el pasado domingo 19 de octubre con una de las denominadas “Damas de Blanco”, en la iglesia Divina Pastora de la Ciudad de Santa Clara, en el centro de Cuba.

La vergüenza provocada y el respeto por la biblia, el cual he cultivado desde los primeros años de mi juventud, domingo tras domingo  en tan Santo Templo, me han inspirado a dar sagrado testimonio de lo que considero un irrespeto total por la palabra del señor.

El citado día al concluir la sagrada misa, una persona en total estado de embriaguez o poseído por el diablo, en la propia casa del señor, comenzó a vociferar en tono escandaloso toda clase de injurias e improperios contra una de estas señoras en el momento en que ya se hace tradicional que se fotografíen usando como tela de fondo nuestra Iglesia.

Las ofensas fueron más allá de un simple ataque a la señora en cuestión de la cual supe se llamaba Lizandra, cuya madre también es de las Damas de Blanco. El joven airado ofendió a todo su grupo, con ofensas denigrantes y obscenas y ofendió también a todos los feligreses que fuimos testigos de tal injuria y al propio señor que espero sepa perdonarlo, más denigrante fue la respuesta de estas señoras, fingiéndose desentendidas algunas, o respondiendo con un rosario de palabras similares otras, que en lugar de exponer la otra mejilla tal como rezas las antiguas escrituras, sacaron dentro de si toda la fetidez del alma y el lenguaje para opacar a aquel agitador y ser protagonistas estas, de la más grande profanación que he visto en un templo de Dios.
    
Nunca me he interesado, ni mi interesa la política, tengo fe cristiana en que toda criatura creada por la mano divina acuda a ella, en busca del perdón por los pecados cometidos y de la salvación misma, en un mundo tan tormentoso como el que vivimos y más aún en un país como el nuestro, en la que tal vez por obra y gracia de fuerzas oscuras, se cultiva el irrespeto a las buenas costumbres y a la decencia humana.

No quiero referirme a los motivos divinos o políticos que impulsan a estas mujeres a ir solo los domingos a la iglesia Divina Pastora, no quiero referirme a la forma a veces grosera en que alaban al señor, mal rezan las oraciones o mal escuchan la palabra divina a través del padre que oficia la misa, no quiero referirme siquiera al desprecio por  la pureza que representa el color blanco por el modo grotesco o inadecuado en que visten sus prendas ya no tan blancas en algunas de ellas, ni a lo que pensase el mismísimo Jesús, cual si se tratase de los mercaderes que expulsase con su látigo del Templo del Señor.
    
Solo quiero referirme a lo que la presencia de estas señoras provoca entre los que sentimos un profundo arraigo por los mandamientos bíblicos, dentro de los cuales nos hemos cultivado y a las afrentas hechas a nuestro señor arrastradas hasta su propia casa por estas personas cuya Fe es tan dudosa como su moral, hoy fue una escena desagradable, mañana ¿que nos esperará?
  
Creo fielmente que la palabra del señor no se debe usar con fines mezquinos, creo que se debe respetar y debe servir de guía a las almas perdidas, creo que debemos abrir nuestros corazones a las enseñanzas bíblicas, creo que toda criatura debe encomendar su alma al señor porque el señor mismo fue quien nos creó, pero creo que al menos se debe aprender a respetar al señor en su propia casa.

Dios bendiga al mundo,
Dios bendiga nuestra isla y lime nuestras diferencias
Dios salve las almas de todos los perdidos.

Amén.

Coletilla del Autor del Blog:

Ahora los incrédulos comenzarán a cuestionar la credibilidad de este trabajo, lo cierto es que el hecho descrito sucedió, siendo testigos del mismo la inmensa mayoría de la feligresía que asiste a misas en esta iglesia, porque encontré confirmación con varios testigos.  

 


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